Una cuestión del Corazón

Knitting Hearts for Haiti 11-21-09 1 by stevendepolo

Era la noche del 17 de Mayo del 2010, cuando nació nuestra bella hija; esa noche recibimos la noticia de que ella había nacido con síndrome de Down.  Pero la noticia que nos preocupó más, fue la que recibimos al siguiente día, cuando nos dijeron que nuestra bebé había nacido con una cardiopatía congénita (La enfermedad cardíaca congénita o cardiopatía congénita se refiere a problemas con la estructura y funcionamiento del corazón debido a un desarrollo anormal de éste antes del nacimiento). El 50% de los bebes que nacen con síndrome de Down, tienen problemas del corazón, unos que pueden ser tratados con medicina y se curan con el tiempo, otros son más severos y se requiere intervención quirúrgica para corregirlos.  Nuestra bebé necesitaba una operación.

Al nacer, ella pesó 6 ½ libras, lo cual no está nada mal para una bebé, pero por causa del problema en su corazón, ella no estaba creciendo como debía.  Estaba delgada, se cansaba con facilidad, su color era bien pálido y no comía la cantidad que esperábamos.  A los 4 meses de edad sólo había aumentado 2 ½ libras.

Gracias a Dios tuvimos la gran bendición de poder operar a nuestra hija.  No fue un proceso fácil, ya que nos tuvimos que separar temporalmente de nuestra familia, y siempre estaba el riesgo de que algo malo sucediera durante la operación (la operación fue de corazón abierto).  De igual forma, si no realizaban la operación, la expectativa de vida de nuestra hija era muy baja, así que decidimos arriesgarnos.



Fue increíble el cambio que tuvo nuestra hija después de la operación, era como que si me habían entregado otra bebé. Comenzó a aumentar de peso, tenía color en sus mejillas, estaba más alerta, comía muy bien.


Sé que Dios la cuidó durante todo este proceso e hizo posible que nuestra hija tuviera una oportunidad de vivir; pero al mismo tiempo me dí cuenta de lo importante que es que nuestro corazón esté funcionando bien.

Pensé en mi vida y en mi corazón (no el físico, sino el asiento de mis emociones y pensamientos).

¡Cuán importante es que esté sano y limpio!


Mi corazón fue creado para amar a Dios, y cuando no está cumpliendo esa finalidad, todo mi ser no va a “funcionar” como debe.

Nuestro corazón puede padecer muchas enfermedades: envidia, orgullo, celos, avaricia, mal agradecido, lujuria, múrmura, etc.; la lista puede seguir y seguir, pero la medicina y el médico son los mismos desde antaño–Dios y Su Palabra.  Cuando le doy a Dios mi corazón para someterme a Su Palabra, éste comienza a sanarse y a limpiarse de toda enfermedad que le impide trabajar bien.

“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar Tu Palabra”  Salmos 119:9

La próxima vez que te sientas mal del corazón, llévaselo a Dios y verás las maravillas que El hará.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
porque de él mana la vida”

Proverbios 4:23

Foto por stevendepolo
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2 pensamientos en “Una cuestión del Corazón

  1. Angie, gracias por compartir tu testimonio y retarnos a mantener nuestro corazón sano y limpio , Dios es bueno!!! Un gran abrazo y besitos a tus bellos hijos, La bebé está bellísima 🙂 Los queremos mucho . Patty

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