Síndrome de Down: La puerta a una nueva comunidad

Open Door by kretyen
Foto por kretyen

Todos pertenecemos a algo:

  • Una familia
  • Una escuela o centro educativo
  • Un grupo de amigos con quienes compartimos cosas en común
  • Una Iglesia…

La lista puede seguir y seguir.

La realidad es que siempre hay algo en común que nos une con otras personas; y ahora que somos padres de una bella princesita con Síndrome de Down, nos damos cuenta que formamos parte de una nueva comunidad: “Familias con hijos con necesidades especiales”

Es increíble con cuanta facilidad nos relacionamos y sentimos empatía con estas familias especiales, aún desde el primer día en que nos conocemos.

Creo que tiene mucho que ver con el hecho de que “nos entendemos” o “sabemos con propiedad por lo que están pasando”.  No es fácil tener un hijo con necesidades especiales, hay muchas preguntas sobre su condición, incertidumbres sobre su futuro, nos preguntamos si estamos haciendo lo correcto o no; aún por sobre todas estas cosas sabemos de que Dios es bueno, y que nos ha dado la bendición de ser padres de una bebé especial.

He visto como madres se han entregado de lleno a trabajar con sus hijos para que ellos puedan salir adelante, y nos inspiran a seguir buscando y haciendo lo que sea mejor para nuestra hija.

Esta nueva comunidad no sólo es de padres con hijos con SD, sino que vemos padres con hijos con autismo, parálisis cerebral, lesión cerebral, y  cualquier otro tipo de condición que sus hijos puedan tener, pero que al final todos deseamos lo mismo: Que nuestros hijos sean lo más independiente posibles, que se puedan desenvolver bien,que sean personas felices.

Además de estas familias especiales, también hemos tenido la oportunidad de conocer muchas personas que nos han ayudado y nos están ayudando con el progreso de nuestra hija; ellos son los doctores y los terapeutas.  Con este grupo de personas trabajamos mano a mano por la salud física y por el desarrollo sicomotor, cognitivo y social de nuestra princesa.

Como cristianos, tenemos la gran oportunidad y bendición de brillar en esta nueva comunidad, y así poder compartir el gran amor de Dios mostrado a través de Su Hijo Jesucristo.  Tenemos una esperanza viva, no sólo para esta vida, sino también para la venidera.

Es mi deseo de que Dios bendiga cada hogar con un hijo especial, y que el esfuerzo y el trabajo que hagan en sus hijos se multiplique y dé muchos más resultados de los esperados o deseados.

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”  Efesios 3:20-21

 

 

Aprendiendo sobre el SD: Estimulación Temprana


 

Estimulación temprana…estas son palabras que se escuchan mucho hoy en día, en especial nosotras que somos madres de chiquitines.

Sin lugar a dudas, la estimulación temprana ha venido a dar grandes resultados en los niños de 0 a 6 años de edad, ya sea que tengan alguna dificultad en el aprendizaje o no.

En nuestro caso, con nuestra bebé que nació con Síndrome de Down, la estimulación temprana es sumamente necesaria e importante para su buen desarrollo, y entre más temprano uno comience, es mejor.

Ellos reciben terapia física para poder fortalecer sus músculos, ya que tienden a ser hipotónico (tono muscular bajo, flacidez), y estas terapias los ayudan para que puedan lograr hacer cosas tan básicas como:

  • gatear
  • sentarse
  • darse vuelta
  • pararse
  • caminar

Esto ayuda en su desarrollo sicomotor, así como a optimizar sus habilidades y capacidades.

La terapia de lenguaje es sumamente importante, ya que ésta es un area donde tienen mayor dificultad.

También es importante buscar un método de aprendizaje que involucre sus manitos, ya que las actividades “ojo-mano” son las ideales para enseñarles a estos niños especiales.  Un método ideal es el Método Montessori, ya que este fue desarrollado por María Montessori observando a niños que eran considerados “ineducables” o mentalmente perturbados.

La verdad es que todavía tengo mucho que aprender sobre el SD y de cómo poder ayudar mejor al desarrollo físico, mental, emocional y espiritual de nuestra hija.  Pero de algo que si estoy convencida es que la mejor terapia que nuestra hija puede recibir es amor y aceptación incondicional, y nunca subestimar su capacidad de salir a delante.

Aprendiendo sobre el Síndrome de Down

 

¿Qué es el Síndrome de Down?

El síndrome de Down (SD) es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21 (o una parte del mismo), en vez de los dos habituales (trisomía del par 21), caracterizado por la presencia de un grado variable de retraso mental y unos rasgos físicos peculiares que le dan un aspecto reconocible. Es la causa más frecuente de discapacidad psíquica congénita y debe su nombre a John Langdon Haydon Down que fue el primero en describir esta alteración genética en 1866, aunque nunca llegó a descubrir las causas que la producían. En julio de 1958 un joven investigador llamado Jérôme Lejeune descubrió que el síndrome es una alteración en el mencionado par de cromosomas.

Las personas con Síndrome de Down tienen una probabilidad algo superior a la de la población general de padecer algunas patologías, especialmente de corazón, sistema digestivo y sistema endocrino, debido al exceso de proteínas sintetizadas por el cromosoma de más.  En la actualidad no existe ningún tratamiento farmacológico que haya demostrado mejorar las capacidades intelectuales de estas personas. Las terapias de estimulación precoz y el cambio en la mentalidad de la sociedad, por el contrario, sí están suponiendo un cambio cualitativo positivo en sus expectativas vitales.

*La información anterior fue tomada de wikipedia

 

Como madre de una bella bebé con SD, mucha de la información que uno pueda encontrar no es muy “alentadora”, ya que la mayoría de esta información solo trae malas noticias.

Contrario a lo que sucede cuando uno habla con padres de hijos “especiales”–¡todo el panorama cambia!.  Hemos tenido la dicha de conocer a padres que han estado o están en nuestra misma situación, y ellos, a pesar de los retos que han tenido que enfrentar, sólo reflejan una alegría y un agradecimiento a Dios por haber puesto en el seno de sus hogares un bebé con necesidades especiales.

Sólo Dios sabe lo privilegiados que nos sentimos como familia de tener con nosotros a nuestra preciosa Angélica Esperanza, y sabemos que… ¡LO MEJOR ESTA POR VENIR!

” Tú creaste mis entrañas; 
me formaste en el vientre de mi madre. 
¡Te alabo porque soy una creación admirable! 
¡Tus obras son maravillosas, 
y esto lo sé muy bien!”

Salmos 139:13-14

Pide perdón

“perdón” “me equivoqué”

“no fue mi intención lastimarte”

Son palabras y frases que nos cuesta decir, pero entre más dejamos pasar el tiempo es mucho más difícil.

Así que…

  • No demores en pedir perdón, porque cuando hacemos eso terminamos racionalizando lo que hicimos, y hasta podemos terminar culpando a la otra persona.
  • Sé humilde–el orgullo no le ha hecho bien a nadie, y es bien destructivo para nuestra vida y nuestras relaciones.  Al pedir perdón mantén una actitud de humildad.
  • No “clasifiques” a quién pedirle perdón o no–hazlo no importando a quien perjudicaste (si te cae bien o te cae mal), si en efecto fallaste, reconócelo y pide perdón.
  • No te limites por el temor a la reacción de la otra persona–tu parte es buscar la paz, y si  no te quiere perdonar, eso ya es entre esa persona y Dios.
  • El tiempo no hará tu parte–no ignores pensando que dejando que pase el tiempo a la persona se le olvidará lo que hiciste, más bien será todo lo contrario, la relación se volverá más fría y distante.  Algo que tal vez sólo te hubiera tomado un momento, ahora te tomará mucho más tiempo para que la relación sea igual o mejor que antes.

¡Comienza en casa!

Muchas veces a las personas a quienes más herimos viven con nosotros–padres, hermanos, cónyugue, hijos, etc.. Ellos son prioridad antes de cualquier otra relación que tengamos–así que ¡demostrémoselos!

Recuerda que cuando tardamos en pedir perdón o perdonar, le damos chance a satanás de destruir nuestras relaciones…

“Si se enojan, no pequen. No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, ni den cabida al diablo”
Efesios 4:26-27

Busca la paz…

“Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela”  Salmos 34:14

“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”  Romanos 12:18

¡Buena Actitud!

buena actitud

Foto por buckbut

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Como madres estamos en la tarea de criar hijos obedientes y con buenas actitudes–un trabajo arduo pero que vale la pena.

Ahora ¿qué pasa si es la mamá la que tiene mala actitud?  ¡Esta es una tarea aún más ardua!

Un corazón afable y contento es el que debe caracterizar a mujeres piadosas–¡y es lo menos que mostré este domingo pasado! Andaba con tan mala actitud que me da vergüenza contarlo, y de remate se me cayó una comida (que ni era mía), se derramó refresco en mi carro, y mi mala actitud no colaboró en nada.  Hizo más pesada la carga en vez de alivianarla.

¡Buena actitud! es la que debo tener aún cuando las cosas no salen como yo quiero.  Debo recordar de que Dios me está viendo, y mis hijos también.

Este verso lo estamos memorizando con mi hijo, pero soy yo la que tengo que recordarlo cada vez que tenga malas actitudes:

“Regocijaos en el Señor siempre, otra vez digo ¡Regocijaos!”  Filipenses 4:4

“Yo _____ prometo serte fiel, amarte, resp…resp…”

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¡Qué lindo es el amor!

Nos encanta escuchar canciones, ver películas y leer artículos que hablen del amor (de un hombre hacia una mujer).  Y ni se diga cuando se combina con la palabra “Incondiconal”  ¡Nos fascinan esas dos palabras juntas! pero…


¿Respeto Incondicional?

Umm, un poco difícil de asimilar, en especial, cuando se trata de que nosotros lo mostremos hacia los demás, en particular, hacia nuestros esposos.

Nos han hecho creer (la sociedad) de que nuestro respeto debe ser ganado por nuestros esposos, y que no es algo que damos sin condición, porque simplemente él no se lo merece.

Ahora veamos lo que Dios quiere que creamos, y desea que hagamos:

“En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo

Efesios 5:33


Dios, en este mandato que le da a las parejas casadas, busca llenar las necesidades más grandes de cada cónyugue:

  • La de la esposa–ser amada
  • La del esposo–ser respetado

Nuestro respeto nace de una convicción, no de un sentimiento.  En pocas palabras, lo hago porque estoy completamente CONVENCIDA de que eso es lo que debo de hacer como esposa, y no esperar sentirlo (o que alguien se lo gane) para hacerlo.  El respetar a nuestros esposos no nos hace menos como mujeres, todo lo contrario, nos hace más preciadas ante los ojos de Dios y de nuestros amados.

Apenas tengo 4 años de casada, pero Dios ha estado llamando mi atención a esta área en especial, y deseo día a día poder aprender más.

A continuación quiero compartirles varias de las cosas que me han ayudado en esta área tan importante de nuestro matrimonio y otras que quiero empezar a hacer:


  • Estar constantemente refrescando mi mente con los principios bíblicos que hablan sobre mi papel como esposa.  Para eso es bien indispensable que yo LEA LA BIBLIA.  Al exponerme a las Escrituras Dios me irá  mostrando  Su  perfecta  voluntad para mi vida.
    Unas ideas para recordar lo que Dios me enseñó:  Memorizar el verso; anotar el versículo en mi libreta de apuntes; escribirlo en una hoja grande y pegarlo en un lugar que yo vea seguido (ejemplo: espejo del baño); escribirlo en una cartulina de 3×5 pulgadas y andarlo conmigo dondequiera que vaya para estarlo leyendo constantemente.
    Versos que hablan sobre el respeto: Efesios 5:33, 1 Pedro 3:1-2, Tito 2:3-5.

  • Leer libros cristianos que hablen sobre el matrimonio.  En ellos podemos encontrar consejos muy prácticos y funcionales, a parte de que enriquecen nuestro conocimiento de la relación matrimonial.  También nos abren los ojos en cuanto a las necesidades de nuestro cónyugue y de cómo podemos llenarlas.
    Nota: En este punto hay que tener un cuidado especial, porque no todos los libros que dicen ser de autores “cristianos” están basados en los principios eternos de Dios.  Cuando alguien te dice algo contrario a lo que está en la Biblia, o cuestiona algún principio claramente expuesto en las Escrituras, siéntete en la libertar de cerrar ese libro  y eliminarlo de tu librero.

  • Seguir el buen ejemplo de mujeres que son respetuosas con sus esposos.  La vida de una persona puede enseñarme más que 100 libros–con sólo su ejemplo.  Si conoces a alguna mujer que esté viviendo el mandato de respetar a su esposo, busca pasar tiempo con ella–sírvela, pídele consejos y sigue observándola de cerca.
    Idea: mira a tu alrededor, si encuentras una mujer que es ejemplo en esa área, acércate a ella y exprésale que deseas crecer en esta área y pedirle que te ayude.

  • Escribe una lista de las cualidades de tu esposo.  Siempre es bueno tener presente de que nuestro esposo tiene fortalezas así como debilidades.  Enfoquémonos en las buenas cualidades que ellos tienen–demosle gracias a Dios por ellas, y digámoselos a ellos.
    Idea: escríbele notitas expresándole tu amor y admiración; cada vez que él haga algo bueno, alábalo por ello; busca formas creativas de expresarle tu admiración.
  • Darles su espacio.  Todo ser humano necesita tener un tiempo para hacer aquellas cosas que le gustan.  En lo personal, soy bien acaparadora de mi esposo, y en cada tiempo libre que él tiene quiero que esté con nosotros (¡tengo que aprender mucho en esta área!) y me cuesta mucho darle ese espacio que necesita.
    Idea: ¡Dejarlo ir a jugar fútbol! jajaja, eso es lo que se me ocurre en mi caso, y en el tuyo ¿qué tienes que hacer?

La verdad es que la lista puede seguir y seguir…pero por los momentos empezaré con estos punto y hacerme experta en ellos.

Una lección de amor…

Hace poco recibí de mi esposo una gran lección de amor:

Estábamos en la casa, ya tarde en la noche, y  yo estaba afanada ordenando para el siguiente día, él estaba viendo las noticias deportivas (como ya sabrán estamos en vísperas de las eliminatorias al mundial, y a mi esposo le fascina el fútbol–así que ya se imaginarán como pasa pendiente de los partidos y las noticias) entonces yo le pregunté si él iba a acostar a nuestro hijo mayor–cosa que él siempre hace para leerle la Biblia–y él me dijo que sí, pero yo no miraba que se movía del sofá, así que le pregunté varias veces, pero ya con un toque de mala actitud (yo bien espiritual queriendo que le leyera la Biblia al niño…bueno, ya verán quién en realidad fue el más espiritual de esta historia).  Cuando él me vió que ya estaba un poco impaciente, con todo el amor del mundo me sentó en sus piernas y me preguntó si es que no era feliz (con esto ya se me bajó el “gas” como decimos en mi país) me expresó lo que estaba en su corazón y me pidió que lo comprendiera en esta área, ya que es la única distracción que él tiene.  Con esa acción él logró mucho más de lo que hubiera logrado si se hubiera puesto a la defensiva o grosero–él me trató con el amor que yo necesitaba, sin que yo lo mereciera.

Mi esposo es un hombre bien hogareño–nosotros somos su prioridad, y él pasa bastaste tiempo en casa, por eso y mucho más le doy gracias a Dios por el esposo que me ha dado.

Lección:  cuando nos tratamos con amor y respeto dentro de nuestro hogar, las cosas marchan super bien…

El es feliz, yo soy feliz, y Dios es glorificado.

La necesidad más grande de nuestros hijos (Parte 2)

niño orando2 

Lo que les quiero compartir a continuación es una de las cosas que
aprendí en el libro de John MacArthur "What the Bible says about
Biblical Parenting" (Lo que la Biblia enseña acerca de la crianza bíblica de
los hijos). Ha sido de gran bendición y me ayudó a entender lo
que en realidad necesitan nuestros hijos.

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 En la primera parte de este tema estuvimos tocando varios puntos importantes sobre lo que necesitan nuestros hijos, y al reconocer cuál es el verdadero potencial de ellos–que es hacer lo malo, porque nacen con esa tendencia–nos damos cuenta que ellos necesitan algo que va más allá del cuidado y control externo.  Tenemos que lidiar con la raíz del problema–su necesidad de Dios.

Nuestros hijos no tiene el poder para librarse del control del pecado.  No tienen al Espíritu Santo, por lo tanto, no tienen la capacidad de agradar o de obedecer a Dios de corazón.  Por eso ellos necesitan ser regenerados.  La regeneración es el acto divino que produce nueva vida en el creyente. Sin regeneración no hay salvación.

La regeneración que el Espíritu Santo efectúa en los que creen en Cristo produce frutos:
  • Produce una nueva vida (Jn. 1:12, 1 Jn. 5:1).
  • Produce una nueva naturaleza (2 Co. 5:17).
  • Produce una capacidad para servir a la justicia y buscar el bien (Ro. 6:13).
  • Produce una nueva esperanza (Ef. 2:1,4-7, Ro. 15:13).

Si deseas profundizar más en lo que es regeneración y la obra del Espíritu Sango, puedes visitar la página http://www.todaslasnaciones.org donde encontrás más información.

 

Por lo tanto, nuestro trabajo más importante como padres es ser evangelistas en nuestro hogar.  Necesitamos enseñarles a nuestros hijos la ley de Dios; enseñarles el evangelio de la gracia divina; mostrarles su necesidad de un Salvador; y guiarlos al Señor Jesucristo como el único que los puede salvar.

Aquellos padres que coaccionan, manipulan u obligan a sus hijos, los pueden llevar a que hagan una falsa profesión de fe, pero una fe genuina es algo que solo la gracia de Dios puede inspirar.  El nuevo nacimiento es obra del Espíritu Santo.  Dios trabaja soberanamente en el corazón de nuestros hijos para atraerlos a El.  Su salvación es un asunto que, en última instancia, se define entre ellos y Dios.

Pero como padres tenemos la responsabilidad de exaltar a Cristo en nuestros hogares, y guiar a nuestros hijos hacia El para salvación  “Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique?”  Romanos 10:14

 Ellos constantemente nos estarán observando para ver si estamos viviendo y creyendo lo que les enseñamos.  Cada momento de sus vidas es una oportunidad para enseñarles (Deut. 6:6-7) y debemos usar estar oportunidades para el  beneficio de nuestros hijos.

La crianza de los hijos no debería ser tan complicada como muchos pensamos.  El apóstol Pablo resumió nuestra responsabilidad como padres en un sólo verso:

“Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor  Efesios 6:4

Como padres nunca debemos de olvidar que no hay que pedirle a nuestros hijos que sean algo que nosotros no somos.  Prediquemosle a nuestros hijos, y si es necesario, usemos palabras.

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Lo que todos necesitamos…

 
¿Cómo puedo ser regenerado? (o salvo).  Para esto es importante entender lo siguiente:
 
  1. Todos somos pecadores, porque todos nacemos con esa semilla de pecado que viene desde Adán–“pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios”  Romanos 3:23
  2. La consecuencia de mi pecado es la muerte (separación eterna de Dios)–“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” Romanos 6:23
  3. Las cosas buenas que yo haga no pueden quitar el pecado de mi vida; mis buenas obras no me pueden salvar “Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte” Efesios 2:8-9
  4. Sólo la obra redentora del Señor Jesucristo en la cruz puede quitar el pecado de mi vida y darme salvación “Al día siguiente Juan vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo: «¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”  Juan 1:29

 

Ahora, lo que Dios pide de mí es que yo crea que el Señor Jesús murió en una cruz para pagar mis pecado, fue sepultado y resucitó al tercer día.  Si yo de corazón creo esto, Dios dice que El me da la vida eterna…

“Ésta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo” Romanos 10:8-9

Cuando confiamos en el Señor Jesús como nuestro único Salvador, la Biblia dice que el Espíritu Santo viene a morar en nosotros, el cual nos capacita para hacer el bien y agradar a Dios de todo corazón

“…ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido” Efesios 1:13

 

Y Tú ¿ya recibiste al Señor Jesucristo

como tu único Salvador?

¡¡Una nueva vida te espera!!

La necesidad más grande de nuestros hijos (Parte 1)

foto por Spamily

Lo que les quiero compartir a continuación es una de las cosas que
aprendí en el libro de John MacArthur "What the Bible says about
Parenting" (Lo que la Biblia enseña acerca de la crianza de los hijos).
Ha sido de gran bendición y me ayudó a entender lo que en realidad
necesitan nuestros hijos.
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Los hijos son una bendición de Dios, y es un privilegio el hecho de que El nos confíe sus preciosas vidas en nuestras manos.

Cuando pensamos en las necesidades primordiales de nuestros hijos, se nos vienen a la mente cosas como:

  • Cuidado fìsico: alimentaciòn, higiene, velar por su salud, etc.
  • Cuidado emocional: darles mucho cariño, respeto y comprensión.
  • Entrenarlos e instruirlos para que sean hijos obedientes, que sean ordenados, colaboradores en el hogar, responsables, etc.
  • Formación académica: ya sea escoger una buena institución educativa, o educarlos en el hogar (homeschool).
  • Inculcarles un alto estándar de moralidad, en especial en estos tiempos donde los valores morales están por los suelos (lo bueno es malo y lo malo es bueno)

Todas estas cosas son sumamente importanes, pero todavía hay una necesidad mucho más apremiante.  Para entender cuál es esa necesidad en la vida de nuestros hijos, tenemos que estar conscientes de su verdadero potencial.

 

Reconociendo el verdadero potencial de nuestros hijos

 

Cada niño viene al mundo con una capacidad insaciable para el mal.  Aún antes de su nacimiento, el corazón humano ya está programado para el pecado y el egoísmo…los niños no vienen al mundo buscando a Dios y la justicia.  Ellos vienen al mundo buscando satisfacer los deseos pecaminosos y egoístas.


¿De dónde los niños obtienen esta tendencia?…la obtienen de sus padres, que lo obtuvieron de sus padres, y así, hasta llegar a Adán.
La caída de Adán manchó toda la raza humana con pecado.  Tanto la culpa como la corrupción del pecado son universales.  El apostol Pablo escribió “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron” Romanos 5:12

 

 

 Ya que todos nacemos con esta tendencia a pecar, es bien importante no dejar a nuestros hijos por si solos, ya que ellos escogeran una vida de pecado, que con el tiempo los llevará a su destrucción.

¿Qué podemos hacer nosotros los padres? ¿Cuál es la solución?

Algunos pueden pensar en lo siguiente:

  • Buen comportamiento–se puede llegar a creer que un estricto control del comportamiento del niño combinado con una firme disciplina sea la solución.  Ciertamente los buenos modales y la disciplina son aspectos importantes en la crianza de los hijos, pero no tratan con el verdadero problema, ya que es un problema del corazón.
  • Aislamiento–muchos pueden pensar que crear una burbuja alrededor de nuestros hijos para evitar las malas influencias es la respuesta a su problema.  Si bien es cierto hay que tener mucho cuidado con lo que ven nuestros hijos en la televisión, la música que escuchan, lo que ven en internet, y las amistades que escogen, no aborda el problema en si.  Al hacer eso terminaremos criando hijos ingenuos o simples, los cuales serán vulnerables a las tentaciones.  Nuestra meta como padres es enseñarles discernimiento.  Para empezar, no podremos aislar a nuestros hijos para siempre,  y cuando se enfrenten al mundo real deben de estar preparados con suficiente discernimiento y sabiduría para poder distinguir entre lo bueno y lo malo.  Pero también es bien importante saber que la mayor fuente de tentación no es el mundo ni el diablo, sino la carne, de la cual no podemos aislar a nuestros hijos.
  • Auto-estima–los expertos en este campo dicen que si los niños y adolescentes tienen un buen auto-estima muchos de sus problemas se resolverían.  Les dicen a los padres que no deben corregir el mal comportamiento de sus hijos, sino que deben dejar florecer su auto-imagen. Desafortunadamente, en el altar de la auto-estima se han sacrificado: el trabajo duro, la verdadera excelencia, el bueno comportamiento y el dominio propio.  Esta postura tiene una perspectiva no bíblica, está diametralmente opuesta a lo que la Biblia enseña sobre la verdadera condición humana, por lo tanto no es la solución a la verdadera necesidad de nuestros hiijos.

 

La necesidad más grande de nuestros hijos (y de toda la humanidad) es la

REGENERACION

 

 

En la segunda parte escribiré sobre lo que es la regeneración y las
buenas noticias para nuestros hijos.