Una Noche Inolvidable…

Eran las 4:3o de la tarde cuando llegué al consultorio del doctor para un chequeo rutinario, días antes de la cesarea.

Al ver el ultrasonido, el doctor nota de que la bebé no se mueve, e inmediatamente me manda al hospital para que me hagan un monitoreo de los latidos del corazón de la bebé, al mismo tiempo él está llamando a los demás doctores para realizar la cesarea y sacar a la bebé.  Desde ese momento nuestros corazones comienzan a preocuparse, y el temor se apoderar de nosotros.  Le oramos a Dios, y le pedimos de que guardara a nuestra bebé.

A las 7:30 de la noche nace nuestra princesa, la escucho de que llora (lo cual me dió mucha paz), pero mi doctor no me dijo mucho sobre ella, y el resto de doctores y enfermeras se limitaron en sus comentarios.  Desde ahí hubo intranquilidad en mí corazón, hasta que estando yo en la sala de recuperación entran el pediatra, mi esposo y mi doctor (en mi mente dije: esto no se ve bien), y en eso el pediatra me dijo…Angélica, tu bebé nació con Síndrome de Down

Palabras inesperadas…noticia abrumadora…preguntas…dudas…incertidumbres…

La verdad es que no sabía qué pensar.

Después de que se fueron los doctores, mi esposo oró, y le dió gracias a Dios por nuestra hija.

Casi no pude dormir esa noche, pero por alguna razón no estaba tan agobiada, y recuerdo que mientras estaba en la cama del hospital, Dios puso un verso en mi corazón que me ayudó a ver esta situación con otros ojos–con SUS OJOS:

“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? 3 Respondió Jesús:

“No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él
Juan 9:1-3

 

Esa noche entendí de que Dios nos envió a Angélica en esa condición para que El se pudiera manifestar en ella y a través de ella.  Ella, como todos nosotros, nació con un propósito.

Todavía no se sabe el por qué un niño nace con SD, estadísticamente lo han relacionado con la edad de los padres, en especial, de la madre, pero aún así no se ha podido determinar la causa exacta.

Lo que sí se es que Dios nos ha bendecido tanto con la llegada de nuestra hija, y lo único que podemos hacer es creer de que el bienestar y futuro de nuestra bebé está en las mejores manos–en las de DIOS.

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca…
Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él”

Salmos 34:1 y 8

Personas de Palabra

foto por nushuz

 

“Vale más la buena fama que las muchas riquezas,
y más que oro y plata, la buena reputación”

Proverbios 22:1

 

El deseo de Dios para la vida de sus hijos es que sean como El—Que cumplan su palabra.

Hoy en día es bien difícil conocer a alguien que sea confiable, es como querer encontrar una aguja en un pajar.  El reto que hay por delante es lograr que nuestra palabra cuente, y tenga un valor superior al del oro, la plata y las piedras preciosas.

 

¿Cuánto vale tu palabra hoy?  ¿Eres alguien que habla verdad o habla mentira?  ¿Cumples todas aquellas cosas que prometes?

 

Miremos lo que dice el Señor Jesucristo…33 “También han oído que se dijo a sus antepasados: ‘No faltes a tu juramento, sino cumple con tus promesas al Señor.’ 34 Pero yo les digo: No juren de ningún modo…37 Cuando ustedes digan ‘sí’, que sea realmente sí; y cuando digan ‘no’, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.  Mateo 5:33-37

 

Creo que este es uno de los pasajes más retantes que hay, ya que Dios nos esta diciendo que cuando alguien nos dice: “¿Podes ayudarnos con tal y tal cosa?”, no sea necesario decirles: “Te lo prometo que sí” o “Te lo juro que cumplo” o “Sí, sí, no te preocupes que yo lo hago”, sino que las personas sepan que cuando uno dice , es que de verdad es , y que cuando uno dice No es que de verdad es No.

 

El Salmo 15 es uno de los más fascinantes que hay, ya que nos revela lo que Dios desea ver en nuestra conducta.

 

1 ¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario?
¿Quién puede vivir en tu santo monte?
2  Sólo el de conducta intachable,
que practica la justicia
y de corazón dice la verdad;
3  que no calumnia con la lengua,
que no le hace mal a su prójimo
ni le acarrea desgracias a su vecino;
4  que desprecia al que Dios reprueba,
pero honra al que teme al Señor;
que cumple lo prometido
aunque salga perjudicado
;
5  que presta dinero sin ánimo de lucro,
y no acepta sobornos que afecten al inocente.

El que así actúa no caerá jamás.

 

Muchas veces no queremos pagar el precio de cumplir nuestra palabra, y preferimos dar cualquier excusa antes de sufrir o de incomodarnos.

 

Dios espera que nosotras seamos fieles con lo que El nos encomiende, y en aquello que nosotras nos comprometamos—ya sea algo grande o algo pequeño—lo importante es que lo cumplamos.

 

¿Cuándo fue la última vez que Dios te pidió algo y no lo hiciste? o ¿Cuándo fue la última vez que te comprometiste con algo y no lo cumpliste?

 

Lo que a Dios le interesa es nuestro corazón, y desea que seamos personas sinceras y cumplidas, ya que de esa forma le podemos dar la Gloria y la Honra a El. 

 

Podemos empezar a ser fieles en las cosas pequeñas, y así poder ejercitarnos y ser dignas de confianza para llevar a cabo las cosas grandes.  Dios no me dará una gran responsabilidad, si en lo pequeño no estoy siendo fiel.  Jesús, cuando contó la “Parábola de los Talentos” (que basicamente habla de ser fieles con lo que se nos encomienda), cuenta de que el Señor de los siervos le expresó lo siguiente a aquellos que habían hecho su trabajo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor”  Mateo 25:23.  ¡¡¡WOW!!! Que super sería si Dios pudiera decir eso de nosotras.

 

La desición es nuestra…

 

 

 1   Que todos nos consideren servidores
de Cristo, encargados de administrar los misterios de Dios.
2   Ahora bien, a los que reciben un encargo se les exige que demuestren ser dignos de confianza.

 1 Corintios 4:1-2