Sé “Su Estrella” para alguien en esta Navidad



La historia de los magos siempre me ha cautivado:  Tres hombres estudiando las estrellas, y se topan con una estrella muy especial, que con el tiempo, los guió hacia el Rey de Reyes y Señor de Señores.

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.  Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Mateo 5:14-16

Dios me ve como una luz en medio de la oscuridad, y me pide que haga lo mismo que hizo la estrella de Belén:  Guiar a otros a Jesús.

Nuestras vidas están siendo observadas y estudiadas por todas las personas que nos rodean, en especial, cuando se dan cuenta de que somos cristianos.  Me pregunto ¿estoy siendo de guía para esas personas? Cuando quieren encontrar el camino ¿me ven a mí?
Me siento animada y retada a vivir de tal manera que pueda ser luz en la oscuridad.
En medio de la mentira–Que pueda brillar hablando la verdad
En medio de la frialdad–Que pueda brillar siendo compasiva
En medio del egoísmo–Que pueda brillar pensando y actuando a favor de los demás
En medio de tanta necesidad–Que pueda brillar extendiendo mi mano con generosidad
En medio de tanta falsedad–Que pueda brillar siendo genuina
En medio de la desesperanza–Que pueda brillar con la Luz del Evangelio de la Paz

Que las personas vean en ti y en mi esa luz que los guíe hacia el Salvador del mundo.
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle…

Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron
Mateo 2:1-2 y 10-11

Brillemos, no solo en está navidad, sino todos los días de  nuestra vida.

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Una cuestión del Corazón

Knitting Hearts for Haiti 11-21-09 1 by stevendepolo

Era la noche del 17 de Mayo del 2010, cuando nació nuestra bella hija; esa noche recibimos la noticia de que ella había nacido con síndrome de Down.  Pero la noticia que nos preocupó más, fue la que recibimos al siguiente día, cuando nos dijeron que nuestra bebé había nacido con una cardiopatía congénita (La enfermedad cardíaca congénita o cardiopatía congénita se refiere a problemas con la estructura y funcionamiento del corazón debido a un desarrollo anormal de éste antes del nacimiento). El 50% de los bebes que nacen con síndrome de Down, tienen problemas del corazón, unos que pueden ser tratados con medicina y se curan con el tiempo, otros son más severos y se requiere intervención quirúrgica para corregirlos.  Nuestra bebé necesitaba una operación.

Al nacer, ella pesó 6 ½ libras, lo cual no está nada mal para una bebé, pero por causa del problema en su corazón, ella no estaba creciendo como debía.  Estaba delgada, se cansaba con facilidad, su color era bien pálido y no comía la cantidad que esperábamos.  A los 4 meses de edad sólo había aumentado 2 ½ libras.

Gracias a Dios tuvimos la gran bendición de poder operar a nuestra hija.  No fue un proceso fácil, ya que nos tuvimos que separar temporalmente de nuestra familia, y siempre estaba el riesgo de que algo malo sucediera durante la operación (la operación fue de corazón abierto).  De igual forma, si no realizaban la operación, la expectativa de vida de nuestra hija era muy baja, así que decidimos arriesgarnos.



Fue increíble el cambio que tuvo nuestra hija después de la operación, era como que si me habían entregado otra bebé. Comenzó a aumentar de peso, tenía color en sus mejillas, estaba más alerta, comía muy bien.


Sé que Dios la cuidó durante todo este proceso e hizo posible que nuestra hija tuviera una oportunidad de vivir; pero al mismo tiempo me dí cuenta de lo importante que es que nuestro corazón esté funcionando bien.

Pensé en mi vida y en mi corazón (no el físico, sino el asiento de mis emociones y pensamientos).

¡Cuán importante es que esté sano y limpio!


Mi corazón fue creado para amar a Dios, y cuando no está cumpliendo esa finalidad, todo mi ser no va a “funcionar” como debe.

Nuestro corazón puede padecer muchas enfermedades: envidia, orgullo, celos, avaricia, mal agradecido, lujuria, múrmura, etc.; la lista puede seguir y seguir, pero la medicina y el médico son los mismos desde antaño–Dios y Su Palabra.  Cuando le doy a Dios mi corazón para someterme a Su Palabra, éste comienza a sanarse y a limpiarse de toda enfermedad que le impide trabajar bien.

“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar Tu Palabra”  Salmos 119:9

La próxima vez que te sientas mal del corazón, llévaselo a Dios y verás las maravillas que El hará.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
porque de él mana la vida”

Proverbios 4:23

Foto por stevendepolo

La Importancia del Consejo

Everywhere but here? by will ockenden
Foto por will ockenden
 

“Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis.”  Proverbios 8:33

Este fue uno de los primeros versos que memoricé en mi juventud.  La verdad, no sé el por qué me atraía mucho el tema del consejo, pero si estaba claro en mi vida que si quería tomar buenas decisiones necesitaría el consejo de personas sabias.

Una de las razones por las cuales comencé a pedir consejo desde temprano, era porque no quería lamentar la toma de malas decisiones y vivir con esas consecuencias por el resto de mi vida.  Proverbios 5 me recordaba eso:

“Y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión; no oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído!” Proverbios 5:11-13


¿Por qué pedir consejo?

Porque no lo sé todo.  No debo engañarme creyendo de que domino completamente un tema, o que sé todo acerca de algo.  Siempre podemos aprender algo nuevo cada día, y por seguro siempre hay personas que saben más que yo.  Se requiere ser humilde, y dejar a un lado mi orgullo para poder atender el consejo de personas sabias.
“El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.” Proverbios 12:15

Porque necesito dirección y claridad cuando estoy confundida.  Muchas veces nos podemos ver abrumadas con las decisiones que tenemos que tomar, y el consejo nos ayuda a tener más claridad sobre el tema y a ordenar nuestros pensamientos.
“Los pensamientos con el consejo se ordenan; Y con dirección sabia se hace la guerra.” Proverbios 20:18

Porque quiero disfrutar el fruto de tomar buenas decisiones.  Queremos comer uvas, y estamos sembrando manzanas; para poder disfrutar de las uvas ¡¡tengo que sembrar uvas!!.  En muchos casos, no tenemos lo que queremos porque no sabemos cómo obtenerlo.  El consejo me ayuda a tener la información correcta de cómo hacer las cosas para obtener los resultados deseados.
“Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.” Proverbios 19:20


¿A quienes pedirle consejo?

A personas sabias y maduras.  (Parece un poco obvia la respuesta, pero desafortunadamente, terminan siendo las últimas personas a quienes recurrimos para pedir consejo).  Por lo general, nosotros estamos enfocados en un pedacito del cuadro y no podemos ver todo el panorama, sin embargo, estas personas nos ayudan a ver el cuadro completo lo cual  nos facilita tomar una mejor decisión.

Algo bien importante es no limitarnos con una persona, sino que pedirle consejo a varias personas:

“Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.” Proverbios 15:22

La razón de esto es que, si bien es cierto no todos me dirán exactamente lo mismo, siempre hay algo en común que me aconsejan, y el escuchar lo mismo de varias personas, me da más seguridad al tomar la decisión.

Advertencia:  ¡Ten mucho cuidado de buscar personas que te dirán lo que QUIERES escuchar, y no lo que NECESITAS escuchar!  Nos podemos engañar haciendo esto, pero al final somos nosotras las que salimos perdiendo.

Cosas a considerar:

  • Nunca aceptes ningún consejo que vaya en contra de la Palabra de Dios, por muy razonable que se escuche.  Vivir en dirección opuesta a los principios de Dios nunca han traído buenas consecuencias.
  • Ora constantemente, para que Dios te llene de sabiduría al momento de tomar una decisión.

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”  Santiago 1:5